Mensaje a la nación

Luis Abinader preside sobre el gobierno más corrupto y más incompetente en la historia de nuestro país. Nunca estuvo nuestra Patria en tal estado de peligro; ni tan amenazada nuestra identidad, bienestar y seguridad por la penetración masiva y descontrolada de ilegales haitianos. Desesperadas nuestras madres por la inseguridad en las calles, Angustiadas nuestras familias por los precios escandalosos de los alimentos. Destrozada la agricultura. Saqueado el erario público y endeudada la nación.
Contra toda lógica, desafiando el sentido común y con el mayor desprecio concebible por el pueblo dominicano, el señor Luis Abinader pretende reelegirse poniendo, al servicio de ese propósito infame, miles de millones de dólares con los cuales compra consciencias, doblega voluntades, acorrala empresarios y destruye los cimientos de nuestra democracia y de nuestras libertades ya severamente laceradas por muchos de los gobiernos que le precedieron.
Sabemos, que la ambición de poder ha turbado la vida y pervertido el destino de muchos hombres que han ascendido a la primera magistratura incluyendo, ciertamente a Luis Abinader. Sin embargo, en esta caso, sabemos a ciencia cierta que la fuerza que empuja su esfuerzo reeleccionista es el miedo, el miedo a enfrentar, como simple ciudadano ex presidente, las consecuencias legales aquí y en los Estados Unidos de los desmanes en que ha incurrido como presidente, las leyes que ha violado, los abusos que ha cometido y los daños perpetrados contra el presente y el futuro del pueblo que el 16 de agosto del año 2020 juró proteger y defender.
El camino reeleccionista emprendido necesitaba ablandar toda resistencia y destrozar los organismos e instituciones capaces de detenerlo. Por eso, este gobierno se apoderó, vía la compra masiva de personas e instituciones de todo lo que pudiera entorpecer sus propósitos y por eso ha torcido leyes, comprado partidos políticos, dirigentes, comunicadores, alcaldes, legisladores y candidatos.

Ha secuestrado casi todo y ha impuesto una narrativa falsa según la cual 2 de cada 3 dominicanos votarían a su favor.
Todos los dominicanos y también los extranjeros que en calidad de observadores autorizados participaron en las elecciones municipales el 18 de febrero fueron testigos, y así lo sabemos nosotros y lo consignaron ellos, del fraude gigantesco cometido ese día, no solamente para hacerse con el control de los ayuntamientos sino, y más importante aún, para hacerle creer al país que en estas elecciones de mayo se repetiría esa situación con los mismos resultados.
El abuso electoral del 18 de febrero, para Abinader. fue pieza de una sola y única trama que ellos esperan terminar el domingo.
Como una obra y guion en dos actos.
Febrero 18
Mayo 19.
Se equivocan…
El País de Febrero, no es el País de Mayo.
Los principales partidos políticos del país se limitaron a una denuncia mediatizada de la masacre electoral porque sus principales dirigentes se saben culpables de haber cometido antes delitos similares y prefirieron transarse tolerando el fraude a cambio de tranquilidad y protección legal. Muchos callaron la barbaridad cometida el 18 de febrero por dinero. Otros lo hicieron por miedo.
Solamente EL COBRADOR, quien les habla, no aceptó ni el dinero ni se rindió ante el miedo.
En mis bolsillos no entrara nunca el dinero sucio de los corruptos
Ni en mi corazón, jamás habitará el miedo.
Desde entonces quedó claro ante toda la nación dominicana que solamente nosotros habíamos quedado como verdaderos opositores, solamente nosotros habíamos quedado fuera del control y también fuera del alcance del soborno y la intimidación reeleccionista.

Nuestro pueblo debe recordar en esta hora decisiva que nosotros, es decir la oposición social y patriótica construida alrededor del COBRADOR no teníamos posibilidad de interrumpir la reelección a menos que fuéramos partido político ya que ellos han manipulado la ley electoral para que así sea y esa misma manipulación nos negó, como Movimiento de Rescate Democrático, la posibilidad de participar en el proceso electoral. Ante esa realidad. Nos vimos obligados a alojar nuestro accionar en el Partido Socialista Cristiano.
Tras el fraude electoral de febrero los dirigentes del Partido Socialista Cristiano se metieron en miedo y desoyendo nuestro reclamo y traicionando principios y acuerdos entre las partes hicieron una alianza inaceptable a nivel nacional con otros partidos comprometidos y sin reputación. Ese acuerdo borraba las diferencias que nos caracterizan y distinguen de la vieja política y sus partidos y, si lo hubiéramos aceptado habríamos perdido la credibilidad y el respeto que tenemos hoy.
A pesar de todo el tiempo, recursos y esfuerzos invertidos decidimos irnos, romper nuestro vínculo con el PSC, asumir las perdidas, pero conservar nuestra identidad y principios.
Días después, a inicios de marzo y ajeno por completo a las decisiones ya tomadas por nosotros que nos dejaban fuera de la campaña electoral, se produjo un hecho inesperado.
La JCE emitió una resolución mediante la cual rechazaba la posibilidad de validar y aceptar las aspiraciones del Sr. Luis Rafael Ramfis Domínguez Trujillo a la candidatura presidencial por el Partido Esperanza Democrática.
De repente, ocurrió algo inusual. Un Partido sin candidato y candidato sin partido.
En una situación donde los peligros y amenazas aumentaban sin cesar, la ciudadanía se encontraba insatisfecha y angustiada porque no se sentía representada en sus aspiraciones y necesidades por ninguno de los partidos ni candidatos existentes.

Al vencimiento de los plazos legales otorgados por la JCE acordamos alojarnos dentro del PED. Mientras el país político vivía sus rutinas, sobresaltos, alianzas y demás, la situación del país se deterioró a una velocidad incontrolable.
Los precios de la canasta familiar se dispararon aún más de lo que ya habían hecho, la inmigración ilegal se convirtió en un flujo masivo y protegido debido a que ABINADER tuvo que ceder la soberanía y nuestros derechos a las presiones internacionales derivadas del endeudamiento, la improvisación y la falta de carácter que caracterizan al presidente de la república.
El agravamiento del desorden, los crímenes y la violencia en Haití, los apagones, el caos en el tráfico, las escuelas y la educación hechas un desastre, las inundaciones y derrumbes, la muerte de niños, el abandono de los hospitales y la entrega del patrimonio nacional a empresarios privados nacionales y extranjeros vía una privatización ineficiente, no consensuada y plagada de abusos.
Un país que ha venido derrumbándose y un gobierno que solamente atina a comprar consciencias para reelegirse han creado una poderosa demanda de orden, respeto y transformaciones como nunca antes.
Nuestro país llega a este 19 de mayo y encara un proceso electoral muy diferente a los que han prevalecido en los últimos 50 años.
Aquí no están en juego diputaciones y senadurías de juan o de pedro. Aquí se dan cita, asuntos, temas y decisiones de envergadura que están pendientes desde hace mucho tiempo pero que los políticos y la partidocracia han eludido entre las complicidades y las ineptitudes.
Hay un país que muere y otro que puja por nacer.
Las grandes crisis ocurren cuando lo viejo no termina de morir y lo nuevo no acaba de nacer como apuntó Bertold Brecth
Hay un Luis Abinader que propone más de lo mismo como si el país y el pueblo estuvieran en ánimo de soportarlo y hay un COBRADOR que enarbola y encarna ese anhelo poderoso de decencia, de respeto, de justicia.

Hay una parte pequeña que recibe y reparte los despojos del poder con los que Luis Abinader intenta someter la voluntad popular y otro país que ha buscado con afán un COBRADOR que lo redima, que lo represente, que lo haga sentirse digno y parte de un país mejor.
Hay un país que quiere salir de la pocilga y otro más pequeño que solamente sabe vivir en el lodo de la corrupción política.
Hay un país en ánimo de lucha y otro más pequeño que se somete a la injuria, que no comparte ni practica el atropello, pero lo tolera.
Hay un país pequeño dispuesto a justificar el desgobierno porque ya antes lo padecimos con otros partidos y presidentes y hay otro país que ha dicho basta y está dispuesto a demostrarlo.
A este país pertenecemos y somos su representación y aspiramos a ejercer esa función con el respeto y la dignidad de nuestro pueblo tantas veces buscada y otras tantas traicionada.
Hemos sido y somos intolerantes frente al crimen que se comete contra los dominicanos, enfrentamos el despojo, la corrupción y la ruina del país.
A nosotros no han podido ni comprarnos ni amedrentarnos y lo han intentado muchas veces y el más reciente de estos intentos es lo que nos trae aquí esta noche ante Ustedes en un momento no solamente solemne, sino grave y preñado de amenazas.
Como ustedes saben y el país ha visto claramente, en los últimos meses el cobrador ha pasado de ser la ilusión de los decentes, a ser la mayor amenaza de los corruptos
Esa aspiración de los dominicanos por encontrar una candidatura y una propuesta política que valiera la pena no es nueva. No nació ayer ni somos nosotros los primeros en representarla.
Aquí se han presentado en numerosas ocasiones propuestas de gente decente y decorosa aspirando a dirigir el país. Repito, no somos los primeros.

Lo que sucede es que ahora se combinan los males de siempre, muy agravados, con la posibilidad de que el sueño de ese país mejor tenga posibilidades de convertirse en realidad.
Por primera vez sueños y posibilidades se han encontrado en el firmamento político nacional.
¿POR QUE TANTO ESFUERZOS, ENERGIA, RECURSOS Y COMPRA DE CONCIENCIAS Y HASTA DE GARGANTAS EN ALQUILER?
¿Por qué degradarse a contratar cucarachas con micrófonos?
PORQUE, EL COBRADOR NO SOLO AMENAZA LA REELECCION DE ABINADER SINO SU PROPIA LIBERTAD PERSONAL.
ABINADER LO QUE TE ESPERA ES: PELLEJO Y CARCEL!
porque, señores, tengo que repetirlo, Luis Abinader no es ajeno a la ambición personal de seguir siendo presidente.
El problema es que seguir de presidente es, a su juicio, la única manera que el tiene de evitar que desde los Estados Unidos y aquí mismo se abran procesos judiciales en su contra en algunos casos por haber recibido dinero en cantidades excepcionales del narcotráfico lo que se configura, junto con el uso de paraísos fiscales para evadir impuestos, como delito de lavado de activos y en otros por delitos cometidos contra el pueblo y la nación dominicana.
Dado que el cobrador se ha convertido en una amenaza a la reelección, Luis Abinader y su grupo de delincuentes necesitan por todos los medios desactivar esa amenaza. Pero señores, ¿cómo puede este gobierno enfrentar la amenaza del cobrador si el miedo no lo aleja ni el dinero lo compra?
Tenemos evidencias múltiples, circunstancial, directa e indirecta, testimonios, grabaciones etc. que nos permiten afirmar ante el país, en este momento crucial de nuestra historia que algunos dirigentes del Partido Esperanza Democrática han bloqueado, obstruido y saboteado el acceso de miles de delegados voluntarios cuya misión era representarnos en las mesas y colegios electorales, vigilar y prevenir el fraude en sus mesas y asegurar dentro de sus posibilidades que los votos a nuestro favor pudieran contarse y aparecer en las actas de cada mesa que es lo que define y certifica los votos para la sumatoria final.
Lamentablemente, tengo que decirle a nuestro pueblo que también tenemos evidencia suficiente para afirmar que el Sr. Luis Rafael Ramfis Domínguez Trujillo no es ajeno a esa traición …que claramente tiene una finalidad inmediata: Evitar que los votos del Cobrador que crecen por días y ya lo hacen por horas puedan contarse y al hacerlo arruinar la reelección de Luis Abinader y destruyendo una narrativa que en todo momento solamente perseguía encubrir el fraude.
Nosotros somos la única opción, con posibilidades, en estas elecciones, que Luis Abinader no ha podido comprar ni intimidar.
La trama contra nosotros se ha ejecutado en varios pasos.
Impedir el acceso de nuestros delegados ha sido solamente la ultima y esos dirigentes lo hicieron retrasando con excusas de todo tipo y mentiras para hacernos creer una cosa mientras hacían otra.
La decisión era retrasar la entrega de las credenciales a nuestros delegados y hacerlo a última hora cuando ya no hubiera tiempo ni de entregarlas ni organizar la participación de cada delegado por mesa y/o por recinto.
Con esta táctica se proponían cubrir las apariencias. Alegar que no habían negado las credenciales y pretender justificar la traición con otros argumentos.
Parejamente a esta parte de la trama secuestrando las credenciales de los delegados y en componenda con agentes del gobierno han lanzado una campaña telefónica informándole a los que iban a ser delegados nuestros que deben votar por el PRM en el nivel presidencial y por el PED en el nivel de diputados.
Estos y otros mensajes incluyendo el pago de honorarios a los delegados que nunca hemos prometido sino explícitamente negado ha sido posible porque un técnico al servicio de uno de estos personajes dirigentes del PED hackearon nuestros sistemas apropiándose de identidades, nombres y teléfonos que ahora usan para esto fines así como antes los usaron para desviar delegados que se ofrecían como voluntarios sacándolos del registro principal y creando una lista paralela que nunca llego a nuestras manos.
Nos encontramos en una situación producto de contubernios negros de un puñado de traidores con gente que dentro del gobierno maneja los trabajos sucios de soborno, prevaricación y asociación de malhechores.
Han trabajado para que, una vez no tengamos delegados se imponga la decisión de retirarnos, de renunciar a la candidatura porque nadie espera que un candidato sin delegados en las mesas y sin representación propia ante la JCE pueda o deba acudir a unas elecciones.
De manera pues, que lo sensato, lo esperable, lo que el cálculo y el razonamiento tradicional indican es que el cobrador debería retirar su candidatura porque, como sabemos, acta mata voto. Un hombre sensato, un candidato prudente y razonable no va a ir a unas elecciones donde sabe que no tiene delegados y que el gobierno controlando las mesas y sus presidentes y secretarios favorecerán la ejecución del fraude.
Es como un general que va a la guerra sin tropa o con tropas ajena, no tiene forma de vencer. Pero, como invocaba e increpaba el arzobispo Fernando Arturo de Meriño el 8 de diciembre 1865 contra Buenaventura Báez uno de los grandes canallas y oportunistas de la política de su época : “profundos e inescrutables secretos de la providencia”. Resulta en este caso que El Cobrador no es un hombre débil , ni sensato ni temeroso y contra lo que parece obvio, contra lo que parece evidente y hasta inevitable, en lugar de anunciar en este momento y lugar mi renuncia a la candidatura presidencial tras la traición de algunos dirigentes del PED, hago exactamente lo contrario llamo, encarecidamente, urgentemente, fervorosamente y resueltamente a mi pueblo a que el domingo vayamos a votar con más fe, con más fortaleza y con más determinación que nunca.
Echemos a rodar una avalancha de dominicanos resueltos, de una fortaleza y magnitud tal, que el robo no pueda pasar desapercibido y que incluso provoque deserciones en las filas del gobierno porque muchos de los que ahí están lo hacen por necesidad, pero su corazón y sus creencias están de este lado.
Sin delegados en las mesas, sin representación propia en todas y cada una de las instancias de la Junta Central Electoral vamos a echar el pleito. a dar una demostración este domingo de que el pueblo quita y el pueblo pone.
No podremos tener miles de delegados…. pero nos acompañaran millones de ojos ciudadanos para vigilar, grabar y denunciar el fraude.
No tenemos miedo.
Caerán
Cobraremos a unos y a otros. a los de allá y a los de aquí.
No hay fuerza más poderosa que la voluntad popular bendecida y amparada en la gracia de Dios y sepan todos los dominicanos de aquí y los millones que han tenido que emigrar en busca de un mejor destino una cosa y es esta:
Se que la prudencia aconsejaba cuidarnos de la mala compañía, Se que la traición acecha en cualquier esquina y como tal así ha sido pero pregúntense: ¿con que cara, con qué derecho me retiro de esta lucha dejando a un pueblo indefenso y a merced de gente sin escrúpulos ni vergüenza y guiados por su insaciable y reconocida sed de oro y en contra de los sagrados intereses de la Republica?
El destino de la Patria no será obra de los traidores sino consecuencia del parto doloroso de los decentes.
Somos un sol que nace, una esperanza que crece, una Patria que canta, un pueblo que sueña, un alma nacional de llena de Fe guiada por la mano de Dios, impulsada por el soplo divino..
Esos somos los dominicanos …
El cobrador es, como dijera en un memorable discurso Jorge Eliecer Gaitán el asesinado candidato a la presidencia de Colombia en el año 1948: YO NO SOY YO. YO SOY UN PUEBLO

Y termino con este juramento
DE RODILLAS SOLO ANTE DIOS.

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