Enfrentando la corrupción: CASO MACARRULLA
A medida que la campaña de recolección de firmas en apoyo a la persecución de los corruptos se extendía por toda la geografía nacional las brigadistas de Rescate fueron percatándose de la intensidad y la amplitud del reclamo de justicia. El entusiasmo con que la ciudadanía firmaba pronto trajo a nuestra atención otro reclamo: “recuperar lo robado” que resultaba, evidentemente, una consecuencia lógica del accionar del movimiento. “Sanear la justicia, adecentar la política y recuperar lo robado” se convirtieron en objetivos de RESCATE compartidos con entusiasmo por millones de dominicanos. Fue entonces, que la dirección de Rescate entendió que estos objetivos debían inscribirse dentro de una visión estratégica integral de manera que, la lucha por estos objetivos, sirviera para RECONSTRUIR EL PAIS Y REFUNDAR LA NACION.
Recuperar es revalidar y preservar la infraestructura física del país, sus carreteras, presas, puentes, canales, puertos, aeropuertos, hospitales, escuelas etc. los cuales deberían estar habilitados, disponibles y al servicio de los dominicanos. Sin embargo, y en atención a los enunciados contenidos en su Acta de Nacimiento, Rescate Democrático ha sido y es, en igual medida, un guardián de la salud emocional, la vida social, el ordenamiento jurídico y el marco legal y constitucional. Por lo tanto, a la labor de reconstruir y preservar la infraestructura física del país, había que sumar el restablecimiento de los valores, la ética, el amor y respeto a la patria, la bandera, la soberanía y las instituciones maltratadas, vejadas y degradadas por la corrupción de las últimas décadas. Así pues, y dada la envergadura del desafío se trata de REFUNDAR LA NACION, voltear la mesa, devolver a la ley, la educación y la cultura el respeto y el lugar que merecen. No era asunto de poner parches aquí y allí. Se trata de refundar la nación.
LA INSTITUCIONALIDAD PARPADEA
Como una bombilla desvencijada, anémica y moribunda, que amenaza apagarse en cualquier instante para descansar del martirio permanente y la traición cotidiana de sus guardianes… así ha mal vivido la institucionalidad dominicana durante las últimas décadas.
Un congreso basurero, una justicia mas cercana al burdel que a la sacristía, un sistema político que tritura la fe ciudadana, un ex presidente Truhan, tan desbocado en sus conductas personales como en el manejo de las finanzas publicas. Sucedáneo de otro, con ínfulas de emperador romano, descendido del Hades griego para que ilumine con sus conceptualizaciones el Ágora nacional.
Unas Fuerzas Armadas mutadas en corporación del bajo mundo, socios de quienes deben perseguir, desinteresados por la marcialidad del acero y la pólvora, deslumbrados y poseídos por el oro, contorsionistas matemáticos.
Una cámara de cuentas sepulturera de verdades, cómplice de iniquidades, negación tan absoluta como vergonzosa de si misma.
Los políticos surfeando en el mar de la indiferencia ciudadana, las velloneras bramando sin reposo, ni vacaciones amputadas verdades, las elites empresariales alojadas en un burdel de plusvalías, operando doble turnos en sus fabricas de mentiras (canales y periódicos)
La Nación resbaló.
Caímos en el precipicio de los oprobios.
Así llegamos hasta aquí.
Hoy, en cambio se desdibuja tenuemente sobre los horizontes de la nación un halito tímido, sutil, escurridizo de valores resucitados, se escucha el leve crujir de los engranajes institucionales oxidados y con bostezos prolongados, luego de una hibernación tan inducida como planificada.
La moral pública se levanta, se pone pantuflas de Fe y bata de esperanzas con el aroma de café del compromiso, sale a la calle a luchar por la construcción de una mejor sociedad..
El ministerio público acusa con objetividad y obesidad probatoria. La cámara de cuentas audita y tramita expedientes vestidos del traje de la acusación, el Presidente cancela una docenas de defraudadores de la confianza presidencial y de valores cívicos..
Falta mucho, un largo camino de abrojos nos espera.
Acompañemos y cuidemos este proceso..
Aun no enciende… pero sin dudas…
La institucionalidad parpadea..
Al ampliar el ámbito de las consignas originales para RECUPERAR LO ROBADO decidimos empezar por el caso de Lisandro Macarrulla porque en este se daba el injustificable oprobio de Sans Souci a favor suyo y de la familia VIcini mediante el cual Leonel Fernández graciosamente cedía las facilidades del muelle del mismo nombre y 495 mil metros cuadrados de terrenos circundantes en una transacción dolosa e incluso y a pesar de ello incumplida. Añadiendo agravio a la ofensa, Macarrulla, claro exponente de esos intereses, se desempeñaba como Ministro de la Presidencia, una concesión inoportuna e injustificable de parte del Presidente Abinader que añadía más privilegios, poder e influencia política a quienes ya tenían demasiado pero siempre quieren más.
La campaña emprendida por Rescate Democrático prendió en la opinión pública que desde antes y también alentada por otras denuncias obligó a Macarrulla a alejarse bajo licencia del cargo y posteriormente renunciar del mismo.
