Aceptación de candidatura del Dr. Roque A. Espaillat
Queridos compatriotas,
Me dirijo a ustedes hoy con una pasión ardiente en mi corazón, con una determinación inquebrantable y con un sueño audaz. Me levanto cada mañana con la convicción de que podemos hacerlo.
Siento una profunda emoción al imaginar un futuro en el que la corrupción no tenga cabida y en el que cada recurso público se utilice de manera responsable. Como dijo Nelson Mandela, la corrupción no solo es el robo de los recursos públicos, es el robo de las oportunidades, de la confianza y de la esperanza para nuestro pueblo. Sueño un País donde ser honesto no salga tan caro, donde ser corrupto no valga la pena.
Asumo esta candidatura a Presidente de la República para ponerle un alto a este sistema corrupto, delincuencial, pervertido y emputecido.
Me dirijo a ti Luis, a ti Leonel, a ti Danilo, caras de la misma moneda, empleados de los mismos amos, que nos han puesto la bota en el cuello para jodernos, hacernos más pobres de solemnidad, humillarnos y violentarnos.
Traeremos con nosotros, el momento, la hora de la verdad. Tarde o temprano van a pagar sus fechorías con pellejo y cárcel. Lo prometo. Pellejo y cárcel. Así como a las ratas, vamos a cobrarles cada una de las facturas que nos deben a la gente decente que trabaja y suda.
No voy a descansar un segundo hasta que rindan cuentas por sus actos. Sus pillerías no les van a salir gratis: pellejo y cárcel. Pellejo y cárcel, pellejo y cárcel.
Sé que el camino no va a ser fácil pero. ¡¡Quien dijo que sería fácil!!
Levantemos nuestras voces en un coro unificado, exigiendo justicia, pellejo y cárcel. Los invito a unirse a esta lucha, a ser parte de este movimiento de esperanza y transformación.
Ahora bien, esto que digo ahora es un desahogo o una expresión de posibilidades concretas. ¿Esto es una queja, un lamento o un llamamiento a la victoria? ¿A cuál victoria señores?
No somos los primeros que intentan llegar al poder dando un salto gigantesco desde una plataforma pequeña. Antes han habido otros proyectos y otras propuestas cuyo destino merece en esta ocasión una explicación.
Hay básicamente dos clases de proyectos de partidos políticos en nuestra historia reciente:
Unos que fueron creados desde el principio para funcionar como bisagras auxiliares de partidos grandes y en el proceso servir como facilitadores del fraude electoral y otros que estuvieron bien intencionados, pero no prosperaron.
Los proyectos bisagras -y todos ustedes saben cuáles son- cogen dinero a cambio de alojar a los votos comprados por los partidos grandes que usan este sistema para controlar la aritmética del fraude ya que, a los votantes comprados, se les ordena votar por un partido bisagra para poder contabilizar los votos que se van a pagar.
Esos son basura de principio a fin y déjenme decirles que algunos proyectos de partido que tuvieron buen comienzo terminaron vendiéndole su alma al diablo y prestándose a esos manejos.
Están por el otro lado, los partidos que nacieron como expresión del sentimiento de exclusión, gentes y grupos con sueños y aspiraciones legítimas que no se sentían representados por la agenda ni las prácticas de los grandes partidos. Ninguno de estos, tanto los que son asociados con posiciones de izquierda o llamados progresistas como otros que no tienen esa orientación han permanecido como partidos que no alcanzan ni el 3% de la votación y que repiten, proceso tras proceso, los mismos porcentajes porque no aprendieron de sus errores, no tenían brújula, les faltaba determinación, la visión que los guiaba resulto defectuosa y algunos de ellos tuvieron que prestarse a servir de bisagras para poder sobrevivir como partidos sin perder la franquicia.
Por todo esto, reitero, no somos el primer partido ni el primer proyecto que se plantea la conquista del poder desde una plataforma pequeña pero somos muy diferentes.
Antes de mostrar e ilustrar esas diferencias, quiero primero hablar de ustedes, los delgados y candidatos aquí presentes en este solemne acto.
¿Por qué están ustedes aquí hoy? ¿Porque creen o están convencidos de que vamos a ganar y de que sus candidaturas respectivas van a conducirlos a los cargos para los cuales se postulan? La respuesta honesta, profunda e histórica a esta pregunta es un rotundo NO.
Algunos de ustedes han venido aquí para complacer la invitación de un amigo, otros por curiosidad a ver qué puede pasar, un poco para estar activos, en la cosa como dicen, también porque hay una creencia de que para ganar la lotería hay que coger un número, y, claro no pocos de ustedes están aquí hoy por simpatías con la causa
Pero pocos, muy pocos, tan pocos que cabrían en mis manos son los que realmente creen que podemos ganar las elecciones.
Lo sé.
Los entiendo.
Y no los reprocho ni los critico. Mi deber es demostrar a todos donde y cuando nos estamos equivocando.
Es paradójico, pero una gran verdad que nuestros adversarios están más claros que nuestra propia gente de lo que somos, lo que representamos y de nuestras capacidades y posibilidades. Ellos nos temen. Desde la jefatura del proyecto reeleccionista han hecho todo lo posible por impedir este momento y debo decir que lograron retrasarlo durante meses y con ellos nos ocasionaron un daño importante.
Sin embargo, Hay que preguntarse señores: ¿Por qué no querían que llegara este momento? ¿Por qué el proyecto reeleccionista nos teme como el diablo a la cruz?
¿Por qué, señores? ¿Por qué?
Hay mucha gente que nos mide con la tabla de otros esfuerzos bien intencionados pero que no llegaron a ningún lado; se quedaron chiquitos como nacieron. Algunos desaparecieron, otros todavía existen pero no constituyen una amenaza al sistema actual, nadie se preocupa por ellos, nadie los toma en serio como opciones de poder.
¿Por qué fracasaron esos proyectos anteriores a nosotros? Porque nunca tuvieron brújula para saber en qué dirección navegaban y en qué dirección debían navegar; nunca tuvieron verdadera vocación de poder y por eso las diferencias ideológicas o políticas, estratégicas o tácticas inevitables en cualquier proyecto político de poder sirvieron para dividirlos y no para aprender a superar y corregir los errores; tampoco tuvieron la voluntad ni los brazos suficientemente firmes para sostener el timón en medio de las tempestades que acompañan cualquier intento de ganar el poder. En otras palabras, nunca hicieron lo que se necesita hacer para ganar. nosotros lo haremos y lo lograremos y no tendríamos razón de ser si no es para hacer las cosas diferentes y como dijo el gran científico Albert Einstein: si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo.
Yo he asumido en mi vida privada diversos proyectos, negocios, empresas cuya factibilidad no se compara a lo que estamos haciendo ahora. Aquellos proyectos no llegaban al 10% de las posibilidades que tenemos ahora en este esfuerzo. En esas ocasiones algunos me dijeron, te volviste loco, en este si que no lo vas a lograr, estas desafiando la suerte …
Quiero que sepan, que en todos los casos que me dijeron que no podía ganar… lo logré. Ahí están los resultados… vencí en el mundo corporativo asiático lleno de gente inteligente, capaces, trabajadores, con la más avanzada tecnología, empresas que son lideres globales … ahora, en el entorno dominicano pregunto ¿me ganaran los ineptos, vagos y truhanes de la vieja política local?
Lo máximo que podrán lograr es retrasar su caída…jamás evitarle
Nosotros, todos los que integramos la dirección de este proyecto venimos de la sociedad civil. Nuestro pasado, nuestra militancia y nuestra experiencia procede del activismo social y del mundo de los negocios no de los partidos políticos con los cuales hemos tenido una relación escasa pero de la cual pudimos aprender algo esencial y es esto:
Los partidos políticos dominicanos no son parte de la solución de nuestros problemas, ellos son el problema.
Ahí está la primera gran diferencia no solamente en los valores que encarnamos sino también en la visión que tenemos, la forma en que vemos los problemas, como reaccionamos a las diferentes situaciones y sobre todo, los fines que perseguimos al enfrentar un problema y proponer una solución.
Nosotros hemos entendido que hay algo en el país que llegó a su final, que está agotado pero que se resiste a morir.
La vieja política,
los partidos tradicionales, las trampas, los fraudes, la compra de votos, el transfuguismo, las deslealtades han asqueado a esta sociedad. La gente quiere un mejor gobierno, pero no piensa en los partidos tradicionales para lograrlo. Todo lo contrario, la gente ha estado mirando en la dirección de los activistas, movimientos y lideres sociales para que los representen políticamente y por eso, nosotros mismos que venimos de ese litoral hemos tenido que asumir la vestimenta de partido político.
Por eso estamos hoy aquí.
Al asumir la vestimenta política teníamos que preguntarnos. ¿es posible derrotar a los partidos que están repletos de dinero?
¿Es acaso posible que arañando un peso aquí y otro allá podamos enfrentar el soborno, el chantaje, la compra de votos, de candidatos?
¿acaso no sabemos que hay muchísima gente que todavía está dispuesta a vender su voto por un pica pollo o una botella de ron? O debería decir de whiskey porque hasta los que venden su voto se han puesto más caros. ¿Es que no sabemos todo eso o creemos que podemos ignorarlo?
Señores, tener brújula, determinación y voluntad no basta para que gente como nosotros pueda ganar unas elecciones donde el dinero va a desbordar todos los límites. La reelección de Luis Abinader y el regreso de Leonel Fernandez no tiene nada que ver con la suerte del país ni con los intereses de este pueblo. Los que están alrededor de ambos quieren seguir robando, pero ellos, Luis y Leonel están luchando por el poder solamente para asegurar impunidad nombrando fiscales y cambiando los jueces de las cortes que ya cumplieron su término y hay que cambiarlos.
Leonel para que no lo persiga la justicia con nuevos jueces cuya elección el no controla. Luis para protegerse de los delitos en que ahora incurre y por la misma razón quiere ser el quien nombre esos jueces.
Uno de cada 3 dominicano ha dicho, indicado, gritado, pataleado, llorado y reclamado diciendo que esta jarto de votar por los corruptos de siempre, que quieren algo nuevo, fresco, legitimo, que los represente. No tenemos que convencer a esa gente para que cambie. Ellos ya cambiaron incluso antes de que nosotros existiéramos como opción política.
Lo que tenemos es que demostrar a esa gente son dos cosas:
Una, que nosotros, somos, representamos y encarnamos ese anhelo, que nosotros somos lo que ellos han estado buscando y añorando durante varios años.
Otra, que desde el Partido Socialista Cristiano sabemos lo que hay que hacer y cómo hacerlo en todos los niveles de elección.
La brújula, la determinación y la voluntad no servirían para ganar las elecciones a menos que ya una parte tan grande de la misma sociedad hubiera llegado a la conclusión de que quería ese cambio. Entonces nosotros somos el agente de cambio para una sociedad que quiere cambiar. Señores, tenemos que entender esto y valorarlo en su justa dimensión. Repito. Nuestro trabajo y nuestra misión electoral no es convencer a la gente de lo malo que son los viejos partidos, ellos saben lo que no quieren. Nuestro trabajo es vencer sus dudas, Saber llevarlos, guiarlos, organizarlos mostrando en cada momento que tenemos brújula, brazos y voluntad. Aunque ustedes vean los viejos partidos en las calles, aunque ustedes vean las vallas, aunque les hablen de encuestas, aunque quieran hacerles creer que fulanito gana con mengano, aunque le hagan una y mil historias la realidad es que el país decente anda buscando otra cosa y nosotros somos esa otra cosa.
El país decente anda buscando algo nuevo pero que pueda ganar y nosotros somos ese algo nuevo y nuestro único trabajo es demostrar con hechos que podemos ganar, que tenemos la oportunidad y que haciendo lo que hay que hacer podemos producir la avalancha de votos que necesaria para vencer una reelección que es modelo de corrupción, un PLD corrupto vestido de verde y otro que aun de color morado espera el ajuste de cuentas con la historia.
Para mejor entender esto quiero usar la siguiente comparación: Nos amenaza y persigue un enemigo armado, poderoso y rico. Todas las ventajas de ese adversario se anulan si la lucha es cuerpo a cuerpo y ahí es donde tenemos que llevarlo. Sus cañones, sus bombas, sus fusiles necesitan separación y distancia para operar, un cañón no puede usarse para disparar en un combate cuerpo a cuerpo; no pueden usarse sin un mínimo de distancia. Nosotros tenemos que anular la ventaja del adversario y esta lucha cuerpo a cuerpo es la manera de hacerlo. Ellos todo lo resuelven con dinero. Nosotros estamos obligados a resolverlo con astucia, imaginación, habilidad, coraje, vergüenza, brazos y voluntad. Si ellos imprimen mil vallas nosotros imprimiremos una pero será distinta, reveladora y única y ocupará la atención como si fueran mil. Pero, señores, y ¿acaso no es eso lo que hemos estado haciendo? Y ¿acaso no es asi como hemos llegado donde estamos? Y ¿por que creen ustedes que la reelección nos teme? Es porque saben que con nosotros no funcionan sus armas tradicionales, sus cañones no pueden usarse para pelear de cerca ni sus fusiles, ni sus bombas. NO tienen armamento para derrotarnos, no tienen argumento para enfrentarnos. Por eso, siembran la duda, por eso quieren hacernos creer que nadie gana si no invierte millones de pesos en campañas y compra de votos. Pero nosotros conocemos esta país, y conocemos el momento que vive la nación y lo harta que esta la gente de lo mismo y es ese hastío, ese rencor, esa determinación de cambio la mejor gasolina para este proyecto.
La ruta hacia el poder podemos figurarla como un camino y arbitrariamente decir que tiene 100 kilómetros de largo. Siempre debemos saber en que kilometro estamos, si en el kilómetro 10 o en el 17 o en el 40. Eso es de especial importancia porque habrá días que podamos avanzar 10 kilómetros y otros días solamente doscientos metros pero también habrán días donde retrocederemos y perderemos uno o varios kilómetros, pero, siempre, cada día, es una obligación nuestra saber dónde estamos, cuanto hemos recorrido y cuanto nos falta por recorrer. Evaluar lo que hemos hecho bien, donde cometimos algún error y corregirlo y educar, enseñar a nuestra gente, transmitir confianza, certidumbre y lealtad que sumados a la imaginación y la astucia nos darán el triunfo. No será el dinero que lo necesitamos solamente para sobrevivir y cubrir una serie de gastos esenciales. Es la astucia, la visión, el trabajo, los brazos lo que nos dará la victoria.
Siempre he dicho y repito ahora: es el momento de pasar de la palabra al hecho, de la mente al musculo, de la saliva al sudor.
Dije antes que la brújula ha estado presente en cada una de nuestras decisiones y así ha sido. A partir de hoy esa brújula y yo seremos aún más inseparables porque tengo la obligación de llevar esta nave a puerto seguro, porque sólo así servimos a la Patria y solo así podemos ayudar a nuestro pueblo.
El primer deber de quien guía es saber:
Por qué,
Para qué
pero lo anterior no sirve de nada si no
SABEMOS EL CÓMO…. YO SÉ CÓMO… conozco mi País, conozco mi gente.
Aquí hay brújula, arrojo y brazos y a esa combinación las elites mafiosas de aquí nunca se han enfrentado.
Entonces, quienes somos nosotros, y cada uno de ustedes.
Uds. son la semilla que sembrada en tierra fértil germinará. El cristianismo conquistó el mundo con solamente doce apóstoles. Doce hombres comunes y corrientes a quienes Jesús logró inspirar en un mundo que estaba maduro para la llegada del hijo de Dios como hoy nuestro pequeño mundo dominicano está maduro para el advenimiento de un nuevo país y un nuevo guía que creíamos haber escogido en las elecciones del año 2020 pero que esa persona traicionó la misión que le encomendamos y nos ha obligado a continuar la búsqueda.
Aunque a algunos de Uds. Pueda parecerle extraño nosotros, hoy, en este acto, ganamos o perdemos las elecciones del 2024. Las ganamos si entendemos nuestro papel y nuestra tarea. Recordemos una y mil veces que doce apóstoles armados con la verdad transformaron el mundo para siempre. Nosotros no somos apóstoles ni yo Jesús, pero las circunstancias son comparables. Este es el momento y, si cada uno de nosotros asume este compromiso nadie nos detiene. No hay fortuna, dineros, lujos ni mentiras que paren a un pueblo que ya entendió su momento y su destino. Seamos los portadores de esta buena nueva o estemos listos para sucumbir si no lo hacemos.
Eso es todo. No hay más. Créanme.
He dicho y lo sabemos todos que el adversario lo único que tiene es dinero. NO tiene discurso, credibilidad, respeto, estima, admiración, mérito de ningún tipo. Solarmente tienen dinero y por tanto nosotros tenemos que hacer una campaña para anular esa ventaja y sabemos cómo hacerlo. Nosotros con mil pesos hacemos lo que ellos necesitan un millón. Nosotros tenemos ideas ellos no tienen ninguna. Nosotros tenemos propuestas ellos son mas de lo mismo. Nosotros encarnamos un deseo, un sueño de país, ellos un manojo de papeletas. Nosotros no recibimos dinero para proteger privilegios y el país lo sabe. Nosotros no compramos votos, sino que conquistamos corazones. Nosotros no nos cansamos porque amamos lo que hacemos, ellos solamente se mueven por dinero y no mueven una paja hasta que no llega. Nosotros podemos vanagloriarnos de que no tenemos nada de que avergonzarnos. Ellos están señalados por la justicia y cuando no por la opinión pública como ladrones.
No estamos aquí para ser uno más … sino para ser el esfuerzo que cambie el juego, que vire la mesa. Vamos a parir un nuevo País.. ¿alguien puede esperar un parto sin dolor?
Permítanme inspirarlos a creer en el poder de la unidad, en el poder de un pueblo que se levanta y exige un cambio de verdad.
Juntos, podemos romper las cadenas que nos han mantenido atrapados en este sistema corrupto y desigual.
Pero estoy dispuesto a darlo todo por ustedes, por nuestros hijos, por nosotros mismos. No me detendré ante nada para lograr un cambio real y duradero.
Mi compromiso es con ustedes, con cada uno de ustedes.
Gracias por su apoyo, por su valentía y por creer en un mañana mejor. Juntos, podemos cambiar la historia y construir un país en el que todos podamos estar orgullosos de llamar hogar.
Todo parece imposible hasta que alguien lo hace.
Que Dios bendiga a nuestra nación y a cada uno de ustedes.
Con gratitud y determinación,
Roque A. Espaillat T.
